El 25 de agosto de 1987 abrió sus puertas el Hospital de Pediatría S.A.M.I.C. "Prof. Dr. Juan P. Garrahan”, un centro de salud pública especializado en atención pediátrica de alta complejidad que asiste a niños y adolescentes de entre 0 y 15 años de toda la Argentina. Desde entonces, brinda un servicio de excelencia centrado en los pacientes y sus familias, con un modelo basado en el trabajo interdisciplinario y en tratamientos de vanguardia orientados a mejorar la calidad de vida. 39 años de historia que han consolidado su rol de referencia nacional y regional en problemas de la salud infantil.
Sin embargo, durante todos estos años, el prestigio del Garrahan también fue utilizado por distintos actores con intereses personales y partidarios que buscaron convertir al Hospital en una herramienta de disputa política. En ese sentido, el 2025 fue uno de los más conflictivos: se sucedieron más de 40 medidas de fuerza que intentaron perjudicar el funcionamiento de la institución. Sin embargo, la calidad asistencial se sostuvo y creció gracias a inversiones históricas.
El relato de quienes buscan instalar el caos se desmiente cada día con cada equipamiento nuevo que ingresa, cada obra que avanza y cada niño que es salvado.
La nueva etapa institucional que atraviesa el centro pediátrico tiene un objetivo claro: ser el mejor hospital de América Latina, pensando en el futuro de los niños. Para ello, consolida un proceso de transformación estructural que fortalece su misión sanitaria y permite proyectar su desarrollo a largo plazo, basado en tres pilares: orden en las cuentas, inversiones estratégicas y eficiencia en el uso de los recursos.
El contraste es evidente: mientras algunos intentan instalar una imagen de deterioro y desfinanciamiento, el Garrahan avanza con inversiones en obras y nueva tecnología. Durante el último año se renovaron las 310 camas hospitalarias; se reacondicionó y reabrió el helipuerto, el cual se encontraba inhabilitado desde 2021; llegó un acelerador lineal de última generación para el tratamiento de pacientes oncológicos y se incorporó un tomosimulador para complementar su funcionamiento, en el marco del Plan Nacional de Medicina Nuclear de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Al mismo tiempo, se renovó el 100% de las mesas quirúrgicas y de las sillas de ruedas, y se incorporaron 5 nuevos equipos de rayos y un microscopio quirúrgico oftalmológico de alta precisión. Estas inversiones ya tienen resultados concretos, ampliando la capacidad de los profesionales en procedimientos de altísima complejidad.
En el marco de su cumpleaños número 39, el mejor regalo que se le puede dar al hospital es mayor crecimiento. Por eso, se está avanzando en el plan de obras más ambicioso desde su creación, que incluye: la construcción de una nueva área de internación bajo estándares modernos de atención pediátrica; la construcción de una nueva área para estudios de sueño y de una nueva farmacia esteril; la refacción integral de un área de internación para mejorar confort y funcionalidad; la refacción del área de trabajo para enfermeros; la refacción de las habitaciones donde descansan médicos de guardia y residentes; y la reactivación de la obra de Trasplante de Médula Ósea, la cual estaba frenada hacía años y va a permitir ampliar al doble la atención de pacientes que lo requieran. Todas estas son obras que se encuentran próximas a finalizar.
El año 39 del Garrahan no es un año más. Es un reflejo de que lo se construye ya está dando resultados: un hospital que no para de crecer y modernizarse para ser el mejor de latinoamérica, siempre pensando en la salud de los niños.
Comentarios
Sé el primero en comentar.
Deja tu opinión