15 DE OCTUBRE, 2026
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Cultura

La fundación SAGAI reunió a grandes referentes de la industria en el encuentro “La ficción: una industria en transformación”

Carlos Rottemberg, Vanessa Ragone, Adrián Suar, Marcos Carnevale y Pablo Echarri debatieron junto a invitados del sector sobre el presente y el futuro de la ficción argentina

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La Fundación SAGAI (Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes), realizó el martes 13 en el Teatro Liceo, el encuentro “La ficción se pregunta”, una convocatoria que reunió a los referentes del teatro, el cine, la televisión y las plataformas para pensar en conjunto el presente y el futuro de la producción de ficción argentina, intercambiar perspectivas y explorar posibles líneas de acción para fortalecer la industria.

La charla contó con las exposiciones de Carlos Rottemberg, Vanessa Ragone, Adrián Suar, Marcos Carnevale, Pablo Echarri y con la moderación de la periodista Gisela Busaniche. También estuvieron presentes: Jorge Marrale, María Fiorentino,  Silvina Acosta, Mariano Bertolini, Tomás Fonzi, Dorys del Valle, Daniel Valenzuela, Celina Font, Alejandra Flechner y Guadalupe Docampo -miembros de la Comisión Directiva de SAGAI. También estuvieron presentes entre otras organizaciones del sector, representantes de SATSAID, SICA, SUTEP, ARGENTORES, DOAT y ACTORES, además de actores, actrices, directores, productores, actores, y otros referentes del sector

Luego de la apertura, a cargo de María Fiorentino, que expresó la necesidad de juntarse para observar el panorama integral, tomó la palabra Pablo Echarri. El actor compartió un intercambio que había tenido con el productor y empresario teatral Carlos Rottenberg: “Ese encuentro fue un extraordinario punto de partida, nos dio la posibilidad de empezar a pensar que ya no hablábamos de las carencias del sector teatral o audiovisual sino de la ficción, como un hilo conductor de los distintos espacios, y que para volver encontrar respuestas había que abordar el tema de manera más general”. 

Completando las ideas de Pablo Echarri, Carlos Rottenberg hizo alusión al mecanismo de articulación que solía haber entre el sector teatral y el sector audiovisual: “En los años 60 surge la ficción en la televisión en Argentina, y esto termina trayendo a las cabezas de compañía a la industria teatral. Históricamente, el contenido que se producía en la televisión había como una promoción para el teatro generando un vínculo particular entre el público y los artistas. En la actualidad, los actores no tienen una plataforma de lanzamiento como antaño tuvieron aquellos actores, que ya eran populares por su participación en la ficción televisiva”.

Realizando un balance de la situación de la ficción en los últimos siete años, pero también proponiendo una mirada orientada al porvenir, el actor y productor Adrián Suar, señaló que si bien la ficción en Argentina viene perdiendo terreno, considera que puede interpretarse dicha situación como un ciclo, y agregó: “Tengo una mirada completa del estado de situación porque tengo 30 años de trabajo pero la dinámica de la ficción necesita un diálogo más profundo de entendimiento y de cariño con todos los sectores. Tenemos que estar unidos pero también debemos estar preparados porque podemos recuperar la ficción. Yo quiero una industria fuerte, con reglas claras, en las que todos podamos vivir del sector”.

Por su lado, siguiendo un análisis sobre lo que necesita hoy la industria cultural argentina para producir, generar trabajo, encontrar públicos y proyectarse hacia el futuro, el director y autor Marcos Carnevale comentó: “Estamos en una nueva era y lo mejor que podemos hacer es aceptarla. Yo viví una época maravillosa con Adrián en Polka donde hacíamos tres programas por año con ratings que hoy son impensables. Pero la pandemia creó un punto de inflexión grande y la gente comenzó a consumir más contenido por plataforma, luego las redes ganaron terreno, el streaming, YouTube y, además, nacieron otras personas con una forma de consumir completamente distinta. Como guionista tuve que comenzar a contar de forma más ajustada, hay una renuncia que uno va haciendo que no es del todo buena porque es perder el detalle. Hay que aceptar que eso es así y no oponerse a los nuevos tiempos”.

La productora Vanessa Ragone aportó una perspectiva sobre el esquema que solía sostener la producción cinematográfica y la situación actual respecto de las políticas públicas para fomentar la producción, especialmente para acompañar el surgimiento de nuevas voces: “Tradicionalmente, teníamos un modelo que era mixto, es decir, una actividad privada que a veces recoge fondos públicos. Esto es imprescindible. El problema ahora es que en este modelo no hay fomento para las nuevas voces. ¿Quién es el siguiente director, directora, actriz que sale de esas óperas primas?”. Reevaluando la potencia del cine argentino, pero también la situación de la creación de contenidos a través de las plataformas, agrega: “El cine argentino, con toda su historia, tiene un ecosistema poderoso que circula por todo el mundo. Pero muchas de estas producciones se consideran argentinas porque sus creadores son argentinos pero no se realizan acá. En muchos casos no son coproducciones entonces me pregunto qué nos queda para la industria”. Su intervención derivó en un intercambio sobre las discrepancias entre los funcionamientos de cash y tax rebate en Argentina y Uruguay.

Ampliando la cuestión relativa a las nuevas formas de producción, Adrián Suar agregó que “las plataformas son una ayuda grande, ojalá vengan a producir más acá. Actoralmente y técnicamente somos geniales pero necesitamos ayuda, tener una industria … así que espero que los canales también colaboren porque todos los que formamos parte debemos unirnos y tener una charla mucho más a fondo”.

Retomando el objetivo de rever estrategias de fomento, Carlos Rottemberg lanza un interrogante hacia el terreno gubernamental: “Hoy los diversos profesionales -actores, guionistas, técnicos, etc-, no arrojan ningún ingreso a las arcas del Estado, entonces se me ocurre si es posible fijar para la ficción abierta, por un tiempo determinado -5 años-, una exención impositiva en todo sentido para los diversos agentes y profesionales del sector. Esto sería movilizador. No hay duda de que si el contenido fuera a plataforma debería tributar como cualquiera, pero en estos momentos el Estado no está recibiendo nada de estos profesionales del sector y esta acción podría generar un cambio”.

Hacia el final, Pablo Echarri destaca la potencialidad de esta mesa organizada por SAGAI: “Tenemos la oportunidad de reestablecer un vínculo entre todos los que componemos el sector y analizar -de acá a un año- cuáles son nuestras necesidades. Pensar en el cash rebate para impulsar películas y series de exportación pero también para los canales, para volver a dinamizar las novelas. También, reevaluar el Instituto de Cine, modernizarlo, y analizar su relación con las plataformas ya que tienen esa potencia para impulsar ese espacio de trabajo de producción independiente con las grandes productoras para volver a tener una producción de costo medio que nos ayude a producir con el mundo sin perder, por ejemplo, la propiedad intelectual”. A modo de cierre, agrega: “El compromiso es discutir entre nosotros y encontrar herramientas simples y consensuadas para que cuando vayamos a militarlas estemos todos de acuerdo en cómo llevarlas adelante y hacerlas durar a través de los años”.

En el marco del cierre, se realizó un intercambio de ideas con los asistentes, entre los que se encontraba el actor Jorge Marrale, presidente de SAGAI, quien reflexionó sobre nuevas tecnologías que podrían impactar en el sector y propuso abrir un diálogo con los canales, a los que definió como agentes estratégicos indispensables para reactivar la ficción nacional.

“La ficción se pregunta” marca el inicio de una etapa de trabajo conjunto que busca trascender el diagnóstico y avanzar hacia propuestas concretas. Como parte de la iniciativa, se producirán piezas audiovisuales y se elaborará un documento de síntesis para reunir las principales ideas, experiencias y propuestas compartidas durante la jornada, con el objetivo de ponerlas en circulación entre productores, creadores, intérpretes, exhibidores y otros actores del sector.

La convocatoria de Fundación SAGAI abre así un espacio para profundizar el intercambio, construir consensos y trabajar en herramientas que contribuyan a fortalecer la ficción argentina, recuperar su capacidad de producción y generación de empleo, y volver a proyectarla hacia el futuro.


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