El Ensamble Américas del DAMus-UNA, dirigido por Andrés Gerszenzon, presenta la ópera Hildegard, con música de Marta Lambertini sobre guion de Elena Vinelli y dirección escénica a cargo de Guido Cavallo.

Jueves 9 de octubre – 20 h
Auditorio “Julio García Cánepa” – Departamento de Artes Musicales y Sonoras (DAMus) en Av. Córdoba 2445, CABA

Entrada libre y gratuita

 

Sobre la ópera “Hildegard (mujeres)”

La vida de Hildegard von Bingen, abadesa visionaria del siglo XII, cifra la historia de las mujeres compositoras. Las ocho escenas de esta ópera, evocan, por un lado, las horas canónicas que regían su vida monástica, y por otro, el paso de ocho siglos de música que fuera silenciada, o bien por sus coetáneos o bien por los historiadores.

Hildegard von Bingen canta sus visiones proféticas mientras los monjes de su entorno la espían buscando excusas para poder poner límite a su reconocimiento público y a su poder de expansión. De ese modo, recurren in crescendo, a diversos tipos de argucias para lograr incriminarla e imponerle un castigo perfecto: prohibirle cantar y componer.

Con la sospecha de que el curso de la música que lo alimentaba se ha detenido, Diabolus in Música desanda los siglos venideros constituyéndose en vínculo entre la música medieval y la del siglo XX.

A través de sus visiones místicas y profanas y de Diabolus in Musica, Hildegard concita la presencia de una serie de compositoras de los siglos subsiguientes: la imagen se actualiza en las figuras de Alma Schindler, Fanny Mendelssohn y Clara Wieck, que asumen la defensa de su precursora, no sin antes evocar su propia experiencia en tanto mujeres compositoras del siglo XIX y comienzos del XX. Siendo el interior de una visión, se hace explícito que la monja ha seguido labrando argucias para lograr cumplir con los imperativos de su época sin perder su vocación más profunda.

Ocho siglos caben en el curso de ocho horas canónicas y un día cabe en ocho siglos. El curso temporal es tan superficial como complejo y los monjes se rinden ante la evidencia de que la música construye el curso temporal que fue atravesado por las visiones de Hildegard.